Luego de años de lucha, llegamos a esta fecha clave para el movimiento de mujeres y disidencias: hoy se va a votar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, Legal, Seguro y Gratuito y queremos que sea reconocido este derecho tan postergado para todas las mujeres, lesbianas, bisexuales, varones trans, personas no binarias y con capacidad de gestar que habitan este país.

Sabemos que se utiliza la penalización del aborto como instrumento de criminalización hacia las personas que lo practican y acompañan, se pudo ver claramente en el caso de Belén, joven tucumana que estuvo tres años en prisión sólo por haber asistido a un hospital de urgencia por un aborto espontáneo y posteriormente acusada de haberse practicado un aborto clandestino. Esta política de penalización está amparada bajo el argumento de que la persecución a las personas que ejercen esta práctica va a disuadirlas para que cesen de hacerlo. Sin embargo, es de público conocimiento que hoy en Argentina se practican alrededor de 54 abortos por hora, 1300 abortos por día, estimándose entre 370.000 y 520.000 por año, pero las que mueren o tienen complicaciones en su salud siempre son las personas pobres que no pueden acceder a esta práctica de manera segura.

Esto demuestra que por más que deje de ser un delito, el aborto va a seguir practicándose por fuera del amparo estatal. Dentro de este sistema de opresión y desigualdad, más de 3.000 mujeres murieron por aborto en condiciones infrahumanas desde la vuelta de la democria. Su despenalización no garantiza el acceso a la salud, ya que las mujeres más pobres y las personas con capacidad de gestar, son las que no tienen más opción que exponerse a centros de aborto clandestinos sin ningún tipo de cuidado o en sus propias casas con escasa información y métodos no seguros. Por eso, exigimos que el aborto sea _legal_, seguro y gratuito.
Las mujeres y personas con capacidad de gestar mueren a diario en estos centros o clínicas gracias a que la policía garantiza su funcionamiento, el armado y el crecimiento de las redes clandestinas, habilitan el tránsito y engordan sus bolsillos, el de los funcionarios y demás actores que sostienen las redes, a costa de las muertes. Porque nuestros cuerpos no son mercancía, es que luchamos por su legalización, para que el acceso al aborto sea seguro y gratuito.

El planteo es integral y está concebido como un tema de derechos humanos. La capacidad de decisión de las mujeres y personas gestantes sobre su propio cuerpo es fundamental para terminar con la violencia machista reproducida en todas las instituciones del estado y su cultura capitalista y patriarcal. Se deben destinar políticas públicas para que se garantice la ejecución efectiva de la ley, desde la implementación de la Educación Sexual Integral donde las nuevas generaciones se formen bajo los conocimientos del auto-cuidado, la distribución de métodos anticonceptivos acordes a las necesidades de cada persona para evitar embarazos no deseados, y aborto legal en el hospital público que garantice el acceso a quienes requieran hacer uso de ese derecho.

Desde CORREPI decimos a viva voz que queremos que se legalice el aborto.

NI PRESXS NI MUERTXS POR ABORTAR. VIVXS Y DESEANTES NOS QUEREMOS.
EDUCACION SEXUAL INTEGRAL PARA DECIDIR.
ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR.
ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO PARA NO MORIR.

 

 

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