Documento Marcha del Orgullo 2018: EXISTIMOS DESEAMOS RESISTIMOS
COLUMNA ORGULLO EN LUCHA – SÁBADO, 17 DE NOVIEMBRE DE 2018
Frente al conservadurismo religioso, el exterminio neoliberal y la moral sexual represiva:
EXISTIMOS DESEAMOS RESISTIMOS.
No a los Códigos Contravencionales.
Fuera FMI. Fuera G20.
¡NO PASARÁN!
Como espacio político consideramos que la marcha del orgullo es una movilización diversa en su composición ideológica y social, que de forma insistente es utilizada como un respaldo político por organizaciones burocráticas que se arrogan su representación, para beneficiarse de sus alianzas con el actual gobierno macrista, y con algunxs de sus funcionarios aunque lo disfracen de estrategia política. Pero de la misma manera, reconocemos en esta movilización histórica, la fuerza de organizaciones autónomas cuya mirada buscar repolitizar contextualmente nuestros modos de vida, nuestros placeres y deseos, desde una perspectiva crítica que insiste en imaginar otro mundo radicalmente diferente al que conocemos.
En estos tres años organizadxs como Columna Orgullo en Lucha, hemos logrado diferenciarnos de la aceptación, la integración y la complicidad con la que este gobierno hace un lavado de cara a las medidas represivas de ajuste, utilizando nuestras vidas, deseos y luchas por mejores condiciones de vida. Frente a la pulsión asimiladora afirmamos una y otra vez No En Nuestro Nombre dejando en claro, que ante todo, tal como lo dijeron las Madres, las Abuelas, les H.I.J.O.S. y tantxs otrxs que se resistieron a olvidar a nuestrxs 30.000 compañerxs detenidxs desaparecidxs, nosotrxs No Nos Reconciliamos ante la barbarie impune del terror neoliberal.
Este año hemos sido testigxs protagonistas de la profundización de un modelo de exterminio económico, del avance intempestivo del conservadurismo moralizante y disciplinador del poder religioso y del recrudecimiento de la violencia policial e institucional que cierran con represión el ajuste precarizador en curso. Por eso, hoy nos encontramos otra vez en las calles.
La coyuntura nos enfrenta a un contexto regional que vuelve a instaurar regímenes fascistas de control de los cuerpos, sus deseos y placeres guiados por la reinserción de discursos conservadores fuertemente reactivos en términos políticos a las coyunturas de transformación cultural que estamos viviendo en el continente. Hablamos de políticas de estado que diseñan a la fuerza una nueva ciudadanía a partir del consenso obligatorio, de la obturación de la protesta social, de la hegemonía mediática y finalmente de la reincorporación de normas culturales y sociosexuales de carácter autoritario, como una expresión de temor frente al aumento irrefrenable del malestar y la desobediencia social que se expresa de forma generalizada ante el rechazo de la especulación capitalista que une explotación, represión y hambre.
Ante todo esto, el orgullo no es suficiente, lo sabemos. Reconocemos el cansancio en nuestros cuerpos, porque nos damos cuenta de los efectos abrasivos de la precariedad. Escuchamos la insistencia obstinada de nuestros fracasos y, honestamente, nos sentimos tocadxs por la profunda crisis de imaginación política que nos atraviesa como movimiento de resistencia. Desde esos cruces ambivalentes es que decidimos habitar el espacio público con este grito sucio, con esta voz manchada, con esta queja ofensiva. Hoy, nos volvemos este gesto carmín que ante la urgencia transforma al abandono marginalizante y a la apatía domesticada en insurrección incómoda, en un gesto político de vida. Por eso, desde abajo y con el perfume húmedo del barro decimos: Acá estamos. Esto somos. Existimos, Deseamos, Resistimos.
¡NO PASARÁN!
Macri, Vidal, Larreta, Pichetto y sus cómplices son hambre, ajuste y represión. Bolsonaro enemigo fascista de nuestra comunidad.
Como mencionábamos, este último año de gobierno vivimos un incremento del ajuste, un aumento de la represión, una avanzada neoliberal que profundiza sus tendencias conservadoras en un marco regional de formalización afirmativa de los fascismos que tienen en Bolsonaro su más peligroso exponente. El asesinato de nuestra compañera Marielle Franco, concejala por Río de Janeiro, compañera del PSOL, negra, lesbiana, favelada, sigue impune y tiene directa relación con el proceso de militarización de las barriadas pobres y la persecución abierta contra activistas populares. La política del actual presidente de Brasil se asienta sobre esas bases del odio y las refuerza con dichos y amenazas que lo convierten en enemigo declarado de nuestra comunidad y de todo el campo popular. Su permanente apología de la violencia física incluyendo la violación, promueve diversas formas de crueldad, provocando la proliferación de asesinatos en Brasil, los cuales tienen como foco a personas negras, pobres, mujeres cis y trans, a maricas y a lesbianas.
Sabemos que 2019 es un año electoral y que se hará campaña a costa de nuestros cuerpos, de quienes no contamos en las encuestas, quienes no importamos en los planes de gobierno, quienes sostenemos banderas demasiado insurrectas para el realismo de la política de masas. Realismo que se ratifica en la bienvenida servil que el gobierno promete a los principales operadores del hambre a nivel mundial que incluyen a Donald Trump, Vladimir Putin y el mismísimo Bolsonaro en la próxima reunión del G20 en Buenos Aires. Una congregación que no sólo promete liquidar nuestros recursos y nuestras economías ante la sed de explotación del FMI y los poderes capitalistas globales, sino también que legitima con su bienvenida a las políticas de persecución y exterminio que todos estos presidentes pusieron en marcha en sus países. Por eso decimos que el avance de esta derecha engruesa entre sus filas el poder de un renovado conservadurismo que trasciende las fronteras geográficas de los estados y de los partidos políticos. Se trata de un pacto mundial de reestructuración económica en el que nuestras vidas son un valor necesariamente descartable.
Cuando hablamos de exterminio neoliberal hablamos de políticas transnacionales de concentración económica y poder político a escalas inimaginables. Hablamos de las políticas asesinas del estado frente a los pueblos mapuche. Hablamos del extractivismo brutal, que seca nuestros ríos, que envenena la tierra y los alimentos. Hablamos de la concentración brutal de la riqueza y su contracara: la magnificación de la pobreza.
Cuando hablamos de exterminio neoliberal también hablamos del endurecimiento de las políticas migratorias que se suman a la mano dura hacia el interior de las fronteras de los estados nacionales, exaltando la xenofobia y el control social basado en el miedo. Somos una comunidad marcada por el exilio sexual y sabemos cómo la xenofobia, el racismo y la violencia cis-heterosexual se cruzan en nuestros cuerpos.
Por eso acá estamos, y vamos a seguir incomodando los horizontes de pacificación, del consenso forzoso y del silencio de nuestra diferencia frente a la violencia política en curso. Por eso llamamos a todxs a pronunciarse de manera urgente y pasional en contra de la continuidad de este sistema de tristeza, vaciamiento y hambre.
¡NO PASARÁN!
¡No a los códigos contravencionales!
¡No a la institucionalización de la moral sexual represiva!
Expresamos nuestro más profundo rechazo a los proyectos de Nuevo Código Contravencional o Nuevos Códigos de Convivencia que están teniendo lugar a lo largo del país. Estos constituyen una avanzada destinada a la criminalización de algunos sectores de la sociedad en un contexto de intensificación de las políticas de ajuste y empobrecimiento. Entendemos que varios de los artículos que componen estos proyectos constituyen una verdadera amenaza hacia las libertades y garantías individuales, los derechos constitucionales, la autonomía corporal, sexual y el ejercicio de la protesta social y de la libertad de expresión. Profundizando su carácter conservador y reaccionario, estos nuevos códigos introducen figuras abiertas que aumentan el margen de arbitrariedad de la autoridad de aplicación y expone diferencialmente a la comunidad de mujeres cis y trans, travestis, maricas migrantes que ejercen el trabajo sexual o están en situación de prostitución. La promulgación express de dichos códigos no puede pensarse por fuera del proyecto de reforma del Código Penal, que busca directamente crear nuevas figuras penales para institucionalizar la criminalización persecutoria de la protesta social. Al mismo tiempo, brinda garantías, permisos y exenciones de responsabilidad penal a los miembros de las fuerzas represivas favoreciendo su corrupción e impunidad. Una vez más, son estas fórmulas difusas, presentes en estos proyectos los que habilitan un aumento de las detenciones racistas, fascistas y de violencia hacia las identidades LGTB y no binarixs en el espacio público, pero que también consagran legislativamente el gatillo fácil como una práctica de control social afectando especialmente a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.
¡NO PASARÁN!
¡Saquen sus doctrinas de nuestras vidas!
Seguimos exigiendo aún hoy la separación de la Iglesia y el Estado. El avance del conservadurismo religioso es cada vez más explícito y violento. Se manifiesta paradigmáticamente mediante intervenciones públicas, tanto de la Iglesia Católica como de algunas Iglesias Evangélicas, llamando a que no se enseñe lo que denominan, errónea y cínicamente, “Ideología de género” promoviendo violencia e ignorancia. Niegan el derecho a la identidad de género, el derecho a aborto legal mientras promueven, por ejemplo, el uso de terapias de reparación o normalización sexual que vuelven a patologizar la homosexualidad y la transexualidad. En otras palabras, promueven la tortura. Sumado a esto, estos sectores antiderechos se han constituido como actores centrales en la obstaculización de la correcta aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), herramienta clave para trabajar por un cambio cultural que socave los principios machistas, misóginos y homolesbobitransfóbicos en nuestra sociedad.
Repudiamos la orquestación de acciones públicas de difamación, manipulación y fomento de una moral conservadora que siembra el miedo a la sexualidad apoyándose en el más retrógrado sentido de lo privado y de la familia. Denunciamos la hipocresía estratégica y nos posicionamos en alerta ante la especulación política que realizan funcionarios de todos los arcos políticos del poder hoy en curso, que intentan alinearse con el poder evangélico a fines de negociar la ampliación de bases electorales de cara a las elecciones de 2019. ¡Vidal y Macri son cómplices! No nos olvidamos de que Francisco es Bergoglio y que su llamado a psiquiatrizar y patologizar identidades LGTB es violencia con efectos materiales sobre nuestras vidas y la de nuestrxs compañerxs. La misma institución que nos trata de sicarixs y terroristas a quienes apoyamos el derecho al aborto legal, que vuelve a nombrarnos como la amenaza promiscua de la desviación sexual, la que patologiza la autonomía con la que construimos nuestras identidades, jamás será una aliada en la lucha contra el neoliberalismo.
¡NO PASARÁN!
¡Exigimos un acceso digno a la salud integral!
En un contexto de feroz desfinanciamiento del sistema de salud público, que implicó incluso la eliminación del Ministerio de Salud, la realidad de los hospitales públicos es caótica. El ajuste aplicado se siente especialmente en la eliminación de programas de promoción de la salud, la falta de insumos de todo tipo, infraestructura y personal. En dicho contexto, se deterioran los servicios básicos y comunitarios de salud en general, aumentando particularmente los faltantes de medicamentos y los recortes en presupuestos para diagnósticos y tratamientos de las enfermedades de transmisión sexual. Es por esa razón que denunciamos con especial énfasis los faltantes de reactivos diagnósticos y de medicación para VIH que se están registrando a escala nacional, como la no aplicación correspondiente de los artículos de salud transicional de la Ley de Identidad de Género y la Ley de Fertilización Asistida, sumado a los obstáculos puestos a la aprobación de la nueva Ley de VIH Sida, y la falta de reconocimiento de los casos donde la interrupción del embarazo es legal. Repudiamos el cierre de los consultorios inclusivos. Repudiamos la producción sistemática de violencia ginecológica y obstétrica. Repudiamos también, las mutilaciones genitales infantiles practicadas a personas intersex.
Registramos una criminalización difamatoria y moralista en ascenso sobre nuestras comunidades que nos priva de gozar de una atención de salud integral y de calidad, vulnerando a los sectores con menos recursos, entre ellos la comunidad de mujeres trans y travestis que ejercen el trabajo sexual o están en situación de prostitución, muchas de las cuales son migrantes. No podemos dejar de enfatizar la preocupación que sentimos frente a los rumores de recorte de presupuesto del gobierno de Vidal para la provincia de Buenos Aires en materia de salud trans. Si se hace efectivo esto implica faltantes de hormonas para compañerxs, poniendo en riesgo sus vidas y su salud y violentando de cuajo los derechos adquiridos a través de la Ley de Identidad de Género.
¡NO PASARÁN!
¡No son casos aislados, es el incremento de la violencia estructural!
Estamos viviendo un incremento exponencial de la violencia contra las personas LGBT por parte no sólo de agentes estatales, sino también de civiles. En el último año, los ataques callejeros han crecido de manera alarmante. Hace algunas semanas dos compañeras maricas fueron echadas de una pizzería del barrio de Palermo a golpes y empujones. Lo mismo ocurrió con una pareja de compañeras lesbianas a las que se les pidió que se retiraran de un restaurant de San Telmo por besarse. En enero, murió asesinada a puñaladas Lourdes Reinoso una joven trans en Tucumán. En febrero, un hombre intentó ahorcar y desfiguró a golpes a Mili Duarte, una compañera trans, estudiante de trabajo social en la Universidad Nacional Arturo Jauretche. En marzo de este año, fue atacada en repetidas oportunidades una compañera torta trabajadora de radio La Tribu por una patota en el barrio de Parque Centenario. También en marzo, un joven gay sanjuanino perdió el ojo después de haber sido golpeado en la calle. En mayo, un rugbier cordobés le golpeó la cabeza contra una columna a la dueña del bar Warhol, un espacio LGTB en la capital provincial. En solo una semana del mes de julio se registraron 3 ataques callejeros a compañeros maricas. Entre tanto, esperamos y acompañamos el juicio pendiente a Higui, nuestra compañera lesbiana procesada por defenderse de un intento de violación correctiva. Joe Lemonge, un compañero trans espera también su juicio después de defenderse de la violencia contra su persona y su casa y de haber sido condenado en primera instancia por homicidio simple en un proceso judicial signado por la transfobia. Mientras se encontraba preso su casa en Entre Ríos, ésta fue incendiada por los mismos que lo violentaron. Asimismo, la justicia no le permitió asistir al velorio de su padre y tuvo que mudarse a Buenos Aires para escapar de la violencia continuando, sin embargo, el hostigamiento hacia su madre en Entre Ríos. Marian Gómez espera su sentencia luego de haber sido reducida por personal policial en el subte de estación Constitución. Le imputaron resistencia a la autoridad y lesiones graves negándose a tomar como evidencia las filmaciones de las cámaras que la muestran maniatada contra el piso. Hace pocos días la justicia determinó que tales lesiones no existieron, sin embargo deberá esperar hasta el 2019 el juicio por “resistencia a la autoridad”, nada dijo la justicia de las condiciones arbitrarias de detención que sufrió ni del trato lesbofóbico y ultrajante que recibió por parte de la yuta. Ella, torta chonga, en un barrio de laburantes, recibió la violencia impune de una fuerza policial que todas las noches hostiga y criminaliza a las travas, a lxs migrantes, a lxs pibitxs de la calle.
Muchísimos episodios de violencia civil, institucional, policial se sucedieron a lo largo del año y sólo mencionamos algunos. No son hechos aislados. Esto también es violencia transfóbica, machista, heteronormada, racista, fascista que se descarga sobre nuestros cuerpos.
¡NO PASARÁN!
¡Somos el sueño vivo de un deseo de libertad sexual
Frente a la dura realidad política que nos sacude, nos cansa y nos asusta, seguimos insistiendo en la organización colectiva, desde abajo y contra toda autoridad. Celebramos las conquistas de nuestra comunidad y las pequeñas victorias cotidianas. Nada nos devuelve a Diana Sacayán, pero sabemos que su travesticidio ya no sigue impune. Celebramos y defenderemos nuestra ley de identidad de género que en su letra poderosa sigue habilitando sueños posibles, como el primer DNI no binarix del país en Mendoza.
Nos dejamos abrazar por la humildad de nuestra historia, recordando el sonido intempestivo de esa comparsa extraña de compañeras y compañeros que hoy ya no están con nosotrxs. Esos deseos valientes de rebeldía de quienes heredamos el coraje colectivo para reconocernos como exiliadxs de la normalidad, amantes obstinadxs y apologistas insoportables de todas las libertades posibles. Así, con el cuerpo enrojecido entre furia, deseo, vergüenza y valentía nos mantenemos en pie, insistiendo en nuestro abrazo y en la imaginación urgente de proyectos políticos que vuelvan realidad hoy mismo ese futuro.
POR TODO ESTO DECIMOS:
Frente al conservadurismo religioso, el exterminio neoliberal y la moral sexual represiva. EXISTIMOS DESEAMOS RESISTIMOS. ¡No pasarán!
¡Basta de travesticidios! ¡Exigimos cupo laboral trans!
¡Justicia por Laura Moyano, Marcela Chocobar y por todas nuestras compañeras asesinadas por la violencia transfobica y cisexista!
¡Basta de violencia policial e institucional! No a los códigos contravencionales ni a los códigos de convivencia. Repudiamos la modificación del código penal.
¡Fuera G20! ¡Fuera FMI!
¡Exigimos el inmediato tratamiento y aprobación de la Ley Nacional de Reparación Histórica de Personas Travestis y Trans Víctimas de Violencia Institucional! ¡Reconocer es Reparar!
¡No queremos más policía, ni nuevas cárceles!
¡Ninguna persona es ilegal!¡Migrar es un Derecho humano!
¡Separación de la Iglesia y el Estado!
¡Resguardo e Implementación de la ESI!
¡La Ley de Identidad de Género no se toca!
¡Sí a la nueva ley VIH SIDA!
¡Aborto legal, libre y gratuito para todas las personas con capacidad de gestar!
¡Absolución para Marian, Higui y Joe Lemonge YA!
¡Pepa Gaitán, PRESENTE!
¡No a la ley antidiscriminatoria!
¡Basta de represión a lxs luchadorxs y organizaciones populares!
¡Libertad a Milagro Sala y a Facundo Jones Huala!
¡Basta de racismo!
¡Fuera el fascismo de nuestras vidas!
¡Diana Sacayán, Lohana Berkins, Maite Amaya, PRESENTES!
¡ORGULLO ES LUCHA!
Estamos fuera del closet ocupando las calles.
Columna Orgullo en Lucha, noviembre 2018

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