Se cumple el primer aniversario del asesinato de Rafael Nahuel, sin responsables para la justicia, justificado por el Gobierno de Mauricio Macri y con el entramado de medios adictos y “fake news” a la orden de justificar toda represión.

El 23 de Noviembre, madrugaba la noticia de una fuerte represión de las fuerzas de la Policía Federal y Prefectura ante la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu en las tierras recuperadas en Villa Mascardi.
Los “terroristas” de la RAM eran tomados por las cámaras de televisión y diarios locales: niños de entre 1 y 5 años, detenidos junto a sus madres , precintados al costado de la Ruta 40 y en las dependencias policiales. Ahí no terminó.

Con la tarde del 25 de noviembre, algunos medios relataban el sepelio de Santiago Maldonado en la ciudad bonaerense de 25 de mayo. La noticia de una nueva arremetida de las fuerzas federales contra las comunidades mapuches trastocó la ceremonia. Ariel Garzi, reprimido en Cushamen a principios de 2017 y luego testigo protegido en la causa que investigaba la desaparición de Santiago -hasta que Bullrich lo delató en rueda de prensa- , informó en la puerta de la sala velatoria lo sucedido en Villa Mascardi.“Ahora van a decir que el tiro se lo pegó sólo”, ironizó con bronca.

En Lafken Winkul Mapu, la fuerza Albatros de la Prefectura Naval reprimió a un grupo mapuche que había logrado esconderse de la represión horas antes, adentrándose en el bosque cordillerano.
114 disparos se efectuaron, entre balas de plomo y goma. Una de ellas hirió y mató a Rafael Nahuel de 22 años. El fusilamiento fue con “Rafita” a espaldas de los Albatros.

La represión recargaba la avanzada del Ministerio de Patricia Bullrich contra las comunidades mapuche en lucha por la recuperación de sus tierras que se extendió a lo largo de todo 2017. Las comunidades Pu Lof Cushamen, Vuelta del Río, Campo Maripé, Lof Fvta Xayen, fueron víctimas de la persecución judicial, con la criminalización de sus integrantes y la represión de conjunto de fuerzas provinciales y federales, con el uso de balas de plomo en Pu Lof Cushamen en enero-agosto y en Villa Mascardi en noviembre. Fausto Jones Huala fue herido con plomo en enero cuando resistían el avance de la Infantería de Chubut. Fue quien junto a Lautaro González bajó el cuerpo de Rafael hasta la ruta 40 para que lo atendieran, pero terminó detenido por las fuerzas federales, con el cadáver de Rafita quedando a pocos metros de ellos, durante horas sobre el asfalto.

Desde aquel día, pasaron múltiples versiones por las páginas de los diarios afines al gobierno nacional, con plumas calificadas para derrochar pescado podrido, como quedó comprobado con la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.
En sintonía, distintas versiones salieron cada vez que Patricia Bullrich señaló su tesis del “enfrentamiento” armado entre un grupo mapuche y los Albatros frente a las cámaras de televisión, en conferencia de prensa o en la inauguración de dependencias de las fuerzas involucradas.

“El beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad”, señaló la vicepresidenta Gabriela Michetti cuando le consultaron sobre el asesinato perpetrado por los agentes de Prefectura pocos días después.

Al día de hoy, con un nuevo peritaje en espera, ni siquiera se sabe quién fue el que disparó el arma del cuerpo de Albatros, por ende, ningún agente está procesado por el asesinato.
Aunque la bala que mató a Rafita sin duda fue de esa fuerza.
El juez Gustavo Villanueva dejó su subrogancia en el juzgado interviniente sin ningún avance en la investigación, pero con la consecuente persecución a los mapuches, apoyado por la fiscal Silvia Little . El guante lo tomó el magistrado Leónidas Moldes quien en las últimas horas emitió un alerta roja a Interpol para que se detenga a Fausto Jones Huala y Lautaro González, únicos imputados y con orden de captura en la causa. Moldes, posee un historial de desalojos, represión y persecución a las comunidades mapuches, acorde a las necesidades del gobierno.

A un año del asesinato, seguimos gritando:

Rafael Nahuel PRESENTE

Basta de criminalizar la lucha mapuche

Libertad al lonko Facundo Jones Huala

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