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En el día de ayer, sin contacto previo con abogadxs y sin información sobre dónde viajaban, Luciana Jaramillo, Andrea Despo, Florencia Melo y Débora Vera fueron trasladadas a Buenos Aires (a 1.500 km de distancia), para ser privadas de su libertad en el penal de Ezeiza, en un avión de la Prefectura y alejándolas arbitrariamente de sus familias bajo el pretexto de no ubicar cárceles de mujeres en la zona de Villa Mascardi.

Por otro lado, Betiana Ayelén Colhuan y María Celeste Ardaiz Guenumil se encuentran detenidas en dependencias de la Policía de Seguridad Aeroportuaria junto a sus hijxs de apenas meses de edad, mientras que Romina Rosas, embarazada de 40 semanas, está internada en el hospital Ramón Carrillo, también en San Carlos de Bariloche.

La creación del Comando Unificado, en el que intervienen distintas fuerzas federales, para reprimir junto a la policía de Río Negro, y el posterior ensañamiento con las compañeras detenidas, evidencian las mentiras y el cinismo del ministro de Seguridad Aníbal Fernández. En total coherencia con sus dichos en casos represivos de otros tiempos, como la Masacre de Avellaneda, Fernández afirmó que en Villa Mascardi “no hubo represión, ni siquiera un rasguño“, cuando a las claras podemos ver que se vulneraron todo tipo de derechos. El gobierno nacional decide, una vez más, ceder a las presiones de los grupos concentrados de poder, verdaderos usurpadores de las tierras patagónicas, y a la movilización de un sector fascista, encabezado por la ex ministra Patricia Bullrich, para avanzar en la criminalización de las comunidades mapuches.

Durante la jornada de hoy se llevaron adelante distintas actividades para exigir la inmediata liberación de las compañeras y sus hijxs, y advertir sobre la necesidad de estar en alerta permanente ante la posibilidad de que el accionar contra ellas se profundice. En este momento, según sabemos, Luciana Jaramillo, Andrea Despo, Florencia Melo y Débora Vera se encuentran en el Centro de Detención Federal N° 28, ubicado en la calle Lavalle 1337, CABA. De ahí, las compañeras serían trasladadas al penal de Ezeiza.

Convocamos desde CORREPI a movilizar a Lavalle 1337, para exigir la inmediata liberación de las compañeras y el cese de toda actividad represiva contra ellas y toda la comunidad mapuche.

¡Basta de represión!

¡Basta de criminalizar a lxs que luchan!

Ante el legítimo reclamo por tierra para vivir, la respuesta NO PUEDE SER LA REPRESIÓN.

¡Unidad, organización y lucha!

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