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Entre tanta noticia hueca, pasó pretendidamente inadvertido que el pasado jueves 7 de septiembre, el Senado de la Nación le dio media sanción al proyecto enviado por el Ministerio de Defensa (propuesto por la Armada Argentina), de permitir el ingreso de tropas norteamericanas al territorio nacional para llevar adelante un ejercicio combinado denominado “Cormoran”. Fue aprobado por mayoría de voto entre los bloques oficialista y opositores, con excepción de dos votos en contra, lo que tristemente demuestra que a la hora de coordinar con el imperialismo, no hay ninguna grieta.

Embanderados bajo la lucha contra el terrorismo, estrecharon lazos aún más fuertes con la gran potencia imperialista yanqui, y dieron permiso al pedido de ofrecimiento de traer al país dos aviones P-3 C Orion con la finalidad de “intercambiar experiencias”, fundamentado en una carta enviada por el Agregado Naval de la Armada de Estados Unidos, a principios de este año. En dicho documento, se detalla también que las maniobras tendrán lugar en las bases aeronavales “Almirante Zar” de Trelew (Chubut) y Comandante Espora en Bahía Blanca (Buenos Aires). Para asombro o no de quien lee, los ejercicios de tropas extranjeras se llevarán a cabo en su mayoría… en la Patagonia, donde descansan gracias a la amistad del presidente, los empresarios Lewis y Benetton.

Basta recordar que el gobierno nacional solicitó en 2016 a EE.UU. el mayor requerimiento de armas desde la guerra de Malvinas, una vez más, bajo el discurso de combatir el terrorismo. A fines de ese mismo año, habíamos anticipado que el presupuesto nacional dirigido al Ministerio de Defensa sería de $50.600 millones, con un incremento del 29,9%; mientras que en Seguridad Interior, creció un 14,9%.

Los hechos son muy gráficos al respecto: la partida presupuestaria destinada por el Ministerio de Defensa para la compra de armamentos durante este año, ascendió a US$ 925 millones aproximadamente. El gobierno de Cambiemos sabe elegir, cuando se trata de priorizar los fondos del Estado. Y para reprimir mejor, saben que no hay mejor aliado que el imperialismo.

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