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Distintas organizaciones de género y del movimiento LGBTTIQ, denunciaron los travesticidios en nuestro país, cada vez más recurrentes, y más invisibilizados. En lo particular del caso, los micrófonos dieron testimonio sobre lo sucedido con Vanesa, quien recibió golpes en la cabeza, el rostro y las piernas, además de ser violada y empalada con un caño en su zona anal, previo a su muerte.

A los pocos días de su asesinato, gracias a la lucha de sus familiares, y los vecinos y vecinas del Barrio Guadalupe, fueron procesados con prisión preventiva los cuatro acusados, reconocidos como José Daniel Villasboas, Ana Virginia Abasto, Jose Luis Petroni, y Gustavo Daniel Vallejos. Pero a los pocos meses, fueron puestos en libertad por irregularidades en la conformación del tribunal de justicia, que nunca llamó a juicio y archivó la causa de hecho.

Por ese motivo, en la jornada se firmó un petitorio para exigir la reactivación de la causa, y que se reconozca a la familia como querellante, impedida hasta el momento mediante un recurso irrisorio, interpuesto por el mismo tribunal de Conjueces, que hasta el momento trabó el proceso y liberó a los imputados. En la actualidad, los asesinos de Vanesa siguen libres, transitando las mismas calles que su familia, todos los días, con la misma impunidad con que fue puesto en libertad Sebastián Wagner, responsable de la violación y asesinato de Micaela García.

Así como sucede con los casos de gatillo fácil, no existe en nuestro país un observatorio oficial de víctimas de crímenes de odio por identidad de género. Las cifras obtenidas por diversas organizaciones en 2016, dan cuenta de un resultado parcial de por lo menos 16 travesticidios por año: más del total de los crímenes registrados en 2015, contra personas trans.

Desde CORREPI, dijimos presente en la actividad, a partir de la necesidad de avanzar con nuestra construcción cotidiana en todos los frentes de lucha; para denunciar las políticas represivas del Estado que invaden no sólo nuestros territorios, sino también nuestros cuerpos, y para decir:

¡Basta de travesticidios! ¡Vivas y vivos nos queremos!

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