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A medida que pasan los días se complejiza más poder hacer el seguimiento de las detenciones realizadas por las fuerzas de seguridad y federales en todo el país.

Por una parte, se genera oficialmente la confusión, por ejemplo cuando el mismísimo Ministerio de Seguridad de la Nación dice “hubo 896 personas detenidas por violar la cuarentena en todo el país, mientras que son 9.621 las personas que fueron notificadas y enviadas a sus casas”. Lo que no dicen es que esas 9.621 personas fueron detenidas (“demoradas”, “aprehendidas” o el eufemismo que prefieran), hasta que el órgano judicial interviniente, en la mayoría de los casos horas después, definió que se les debía labrar un acta contravencional o notificarles la formación de una causa penal ordinaria o federal en su contra y dejarlas ir o conducirlas a su domicilio. Por lo tanto, donde dice “896 personas detenidas y 9.621 notificadas” se debe leer “hubo 10.517 personas detenidas, de las cuales 896 permanecieron presas y 9.621 fueron liberadas, con imputación penal o contravencional”.

Por otra parte, hay distritos de los que es prácticamente imposible obtener la cifra total. Un caso puntual es la provincia de Buenos Aires. Si bien hemos encontrado informes de algunas ciudades, como Mar del Plata, cuyo secretario de Seguridad informó 1.000 “notificaciones” y 232 “detenciones”, o La Matanza (145 detenciones según el intendente Espinoza), y sabemos que Bahía Blanca no baja del promedio de 100 detenciones diarias, no hemos logrado acceder a la cantidad total de arrestos en el territorio provincial. Claro que esos datos parciales permiten extrapolar un número impresionante.

En otros casos, como la provincia de Catamarca, no hemos encontrado noticias sobre la detención de personas por el DNU 297/2020, quizás porque la primicia que ocupa las portadas policiales es la detención en el día de hoy, por orden de un fiscal, del comisario José Soria y del oficial principal Martínez, involucrados en el robo de una moto Honda CG y de autopartes que estaban secuestradas, en depósito en la comisaría de Valle Viejo, Villa Dolores. Se ve que ni el Covid19 frena la criminalidad policial.

Otro problema para la recopilación de datos, que ya mencionábamos ayer, es que cuando se informa la cantidad de detenciones efectuadas por fuerzas federales se discrimina según cuál las efectuó, sin mencionar si fue en CABA, provincia de Buenos Aires u otras provincias.

Sin embargo, el dato más preocupante de la jornada de este lunes es el empeoramiento de la situación en las cárceles. A los hechos represivos ocurridos ayer en las cárceles de Bariloche y Batán, se suman a estas horas una situación similar en la cárcel de Bouwer, Córdoba, empeoró la situación en Batán, y se han desatado motines en las cárceles de Coronda y Las Flores, en la provincia de Santa Fe, así como en la bonaerense de Florencio Varela. En todos los casos, el reclamo de las personas presas es tener acceso a mínimos elementos sanitarios como jabón o lavandina y la denuncia de que el servicio penitenciario no cumple las medidas básicas para evitar la introducción del virus a los penales, lo que devendría en una masacre inmediata e inevitable.

Finamente, como botón de muestra de la forma en que la policía “disuade” a las personas que imprudentemente se reúnen en una esquina o una plaza para que regresen a sus casas, en Goya, provincia de Corrientes, una vecina pudo filmar, desde su puerta entreabierta, el momento en que, desde un patrullero, disparaban contra un grupo de adolescentes. Pueden ver el video en https://www.radiodos.com.ar/46866-video-policia-disparo-con-su-arma-reglamentaria-frente-a-un-grupo-de-jovenes.

Desde Córdoba, nos llegó el relato de lo padecido por un joven de 18 años en situación de calle, hostigado y golpeado por la policía al grito de “no podés estar en la calle”, y naturalmente sin ofrecerle albergue. Lxs vecinos que vieron la escena hicieron una colecta para que pudiera alojarse en un hotel hasta que consiga plaza en un refugio.

La solidaridad popular es un problema para los que necesitan reprimir para gobernar, como quedó muy claro hoy en la intervención radial del ministro de Seguridad jujeño, Ekel Meyer: “Quiero pedirle a los vecinos que cuando adviertan vecinos que no estén cumpliendo, ellos mismos también los repriman”.

En la víspera del primer 24 de marzo que no podemos estar en las plazas y las calles contra la represión y la impunidad de ayer y de hoy, reiteramos que no es con represión, ni mucho menos con medidas extremas como la declaración del estado de sitio, como se puede evitar la expansión de la epidemia ni garantizar la vida y salud de todxs.

Cuidémonos colectivamente, del virus y de la represión.

La salida es la organización colectiva y popular.

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