Lectura: 2 min.

Iago es uno de lxs miles de pibxs que fue asesinado por el gatillo fácil de la policía.

Su asesino fue condenado el año pasado en un juicio por jurado a sólo cinco años de prisión. A pesar de lo insignificante de la condena para tratarse de un asesinato a un pibe de 17 años a manos de un funcionario del estado, hubo que pelear mucho para que se hiciera efectiva ya que por todos los medios el poder judicial intentó beneficiarlo: primero con la prisión domiciliaria hasta el juicio y después con la excusa de la pandemia.

Más de 7.600 casos registra nuestro archivo de personas asesinadas a manos de la represión del estado. Y el gatillo fácil es la segunda causa de muerte. Además, un gran porcentaje de estos asesinatos se dan en situaciones en que miembros de las fuerzas hacen uso del arma reglamentaria fuera del horario de servicio.

Así, el 12 de mayo de 2017, Iago y su amigo Nicolás fueron perseguidos por el subcomisario de la Policía Federal Argentina, José Ernesto Pérez Buscarolo, quien se encontraba en su domicilio y al advertir que le estaban robando las tasas de su auto, salió en persecución por 20 cuadras de los dos jóvenes. El episodio terminó con Iago asesinado por la espalda y Nicolás herido.

Estas prácticas cotidianas dentro de las fuerzas, de ser prohibidas, sin dudas colaborarían con bajar la cantidad de casos de gatillo fácil. Pero para ello, es necesario que el estado reconozca la existencia de estas muertes y el poder judicial deje de justificarlas.

Porque no queremos que sigan matando a nuestrxs pibxs exigimos que se tome de manera urgente la agenda antirrepresiva que venimos planteando:
• Derogación de las facultades de las fuerzas para hacer detenciones arbitrarias

• Prohibición de la portación y uso del arma reglamentaria fuera de servicio.

• Prohibición de dar defensa institucional a miembros de las FFSS en causas penales.

• Acceso gratuito al sistema judicial para víctimas y familiares de víctimas de la represión.

• Castigo real y efectivo a todos los responsables de hechos represivos.

Por Iago y por todxs
Basta de gatillo fácil y represión.

Comments

comments