Lectura: 6 min.

Buscanos en la carpa de la Campaña Contra las Violencias Hacia las Mujeres. En Callao y Perón, CABA

Un solo grito de emoción sonó por las calles de todo el país ese jueves 14 de junio por la mañana: conquistamos la media sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, Legal, Seguro y Gratuito. Años de lucha del movimiento de mujeres y disidencias, de derechos humanos, de tantas generaciones, para que seamos un millón en la puerta del Congreso Nacional exigiendo que se reconozca este derecho tan postergado para todas las mujeres, lesbianas, bisexuales, varones trans, personas no binarias y con capacidad de gestar que habitan este país. Y bien sabemos que este es solo un primer paso…

Entendemos que es fundamental la despenalización del aborto, eliminándolo como figura de delito en el Código Penal, para que no siga siendo utilizado como un instrumento de criminalización hacia las personas que lo practican y acompañan, pero también sabemos que no es suficiente para evitar las miles de personas muertas por año por lo menos desde la vuelta a la democracia. En Argentina, más de 3.000 mujeres mueren por abortos clandestinos mal practicados, bajo la mirada del estado que garantiza esta práctica ya generalizada en la población gestante. Esto nos demuestra que las muertes por aborto clandestino son sistemáticas en nuestro país, configurándose como crimen de estado, por su responsabilidad en la falta de políticas públicas, en el disciplinamiento de nuestros cuerpos, nuestra autonomía y nuestras vidas, y la criminalización de quienes practican y se practican abortos.

Por eso es clave que se apruebe la legalización tal cual está sintetizada en el proyecto, ya que implica que se adecúe una parte del sistema de salud y educación en función de su aplicación a nivel nacional. Este proyecto involucra la destinación de presupuesto para que puedan efectuarse las interrupciones voluntarias de embarazo bajo los métodos elegidos por les abortantes, sea cual sea, con el tratamiento previo y posterior completo e integral: realización de los estudios necesarios, acompañamiento social y psicológico, consejerías donde puedan evacuarse todas las dudas y provean de los métodos anticonceptivos apropiados y sin la violencia a la que tienen acostumbradas a mujeres y disidencias en el sistema de salud, entre otras cosas. Dispone que todo esto sea accesible hacia todas las personas con capacidad de gestar, alcanzando la cobertura pública y privada de salud, incluyendo las obras sociales y el Programa Médico Obligatorio (PMO). Esto implica que, por más que él o la profesional de la salud pueda aludir mediante la objeción de conciencia (solo por escrito y de manera individual) para no practicarle el aborto a la persona que lo requiera, el procedimiento debe garantizarse igual por la institución médica obligatoriamente en el plazo correspondiente, al mismo tiempo que no es aceptable la objeción de conciencia en situaciones de riesgo de vida de la persona gestante. También establece la responsabilidad estatal frente a la implementación efectiva de una educación sexual integral en todo tipo de institución educativa, piedra angular para el cambio subjetivo y cultural de las nuevas generaciones respecto a su sexualidad y reproducción.

Todos estos puntos son fundamentales para seguir exigiéndole al estado que se respete nuestro derecho a decidir de manera segura, donde nuestros cuerpos y deseos no estén violentados permanentemente por los ejecutores de la cultura machista que garantiza la estructura estatal, burguesa, patriarcal y eclesiástica. Valoramos la capacidad que tiene el feminismo de construir unidad con amplios sectores para levantar esta importantísima reivindicación, pero sabemos que todos los bloques políticos que votaron a favor lo hicieron de manera dividida (menos el FIT), ya que el convencimiento de esos voto positivos fueron producto de la fuerza expresada en la calle. Sabemos que para muchas jóvenes esta fue su primera experiencia en la disputa política, por eso nos cabe recordar que sobre todo es importante tener memoria. No nos conmueve Silvia Lospennato del PRO con su discurso perfumado cuando en diciembre del año pasado votó a favor de la reforma previsional desplumando los derechos de les jubilades. O el voto positivo de Nilda Garré, ex Ministra de Defensa bajo el gobierno de Néstor Kirchner y ex Ministra de Seguridad bajo el gobierno de Cristina Kirchner. O a esas mujeres policías que enfundan su gatillo con el pañuelo verde para apuntarle a les trabajadores cuando se manifiestan por sus reclamos laborales. Nosotres sabemos de qué lado nos encontramos para conquistar nuestra más profunda independencia: de quienes no estamos dispuestxs a transar nuestros ideales, ni a negociar algún derecho por otro a costa de un mayor caudal de votos, ni a ceder posiciones frente a ninguna injusticia, sea cual fuera.

Ya sabemos que el debate sobre la legalización del aborto seguro y gratuito llegó para quedarse. Salga o no salga la sanción en Senadores, la disputa política ya la ganamos: en las escuelas, en las plazas, en los barrios, en las casas, en las camas, en los recitales y en las canchas, en cada rincón hay un pañuelo verde asomándose. De nada sirven las maniobras dilatorias que Gabriela Michetti trae como correa de trasmisión directa de la política del Vaticano. Tal es la fuerza de nuestra convicción que llegamos hasta la sede central de la CGT para demostrar que las mujeres y disidencias no solamente formamos parte del movimiento sindical, sino que también tenemos la audacia para plantarnos por más que salgan públicamente a posicionarse en contra de nuestras reivindicaciones. Es una chispa para prender fuego toda la pradera: en México, Venezuela, Perú, Ecuador, Paraguay, Costa Rica lanzaron sus campañas nacionales por el aborto seguro, legal y gratuito también. Por eso, más firmes que nunca, ¡vamos con esta marea verde hasta cambiar todo lo que debe ser cambiado!

NI PRESXS NI MUERTXS POR ABORTAR. VIVXS Y DESEANTES NOS QUEREMOS.

EDUCACION SEXUAL INTEGRAL PARA DECIDIR.

ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR.

ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO PARA NO MORIR.

Comments

comments